Si tu hijo adolescente está llorando porque tiene problemas emocionales, así es cómo puedes ayudarle, ¡no pierdas detalle!

Fuente: www.bekia.es

El llanto es una liberación de energía llena de emociones y un mecanismo de supervivencia para comunicar sentimientos o necesidades, es una respuesta natural a las emociones y al dolor. Los adolescentes no son ajenos a la montaña rusa de emociones que viene con el aumento de los niveles de serotonina y dopamina y el aumento de las hormonas.

Por tanto, llorar es bueno para cualquier persona de cualquier edad, género, estatus… Es necesario para limpiar el alma de emociones negativas y poder sentirse mejor. Si tienes a un hijo adolescente que comienza a llorar, no actúes de manera incómoda ni tampoco te angusties, simplemente pregúntale en cómo puedes ayudarleÉl te lo agradecerá mucho aunque al principio te diga que nadie en el mundo puede ayudarle porque nadie le comprende.

ABRÁZALE

Cuando le das un abrazo a una persona, estimulas la liberación de oxitocina, la «hormona de la felicidad. Cuando los niveles de oxitocina aumentan, la presión arterial y el estrés disminuyen. Incluso una palmada en la espalda puede ayudar a un adolescente que está llorando. Sin embargo, dependiendo de la situación, el adolescente y tu relación con él, el contacto físico no siempre es apropiado, así que usa tu mejor criterio y decide si el abrazo podría ser una buena idea o no. Pero si tienes dudas pero quieres darle ese abrazo, lo mejor que puedes hacer es preguntarle si quiere un abrazo sincero de tu parte.

DEJA QUE LLORE

Cuando un adolescente comienza a llorar, pregúntale qué le pasa. Si te dice: «Nada», no lo presiones a hablar. Si bien ignorar a un adolescente puede hacer que se sienta peor o descuidado, sentarte con el joven y hacerle saber que está bien «sacarlo todo» a menudo es terapéutico.

El llanto ayuda a expulsar las toxinas en el cuerpo que se acumulan por el estrés, elimina el exceso de manganeso y disminuye la ansiedad. Por lo que, siéntate a su lado y dile que llore todo lo que necesite porque le ayudará a estar mejor después aunque en estos momentos sienta que todo es horrible.

PERMITE QUE EL ADOLESCENTE HABLE

Con las hormonas enloquecidas, las razones para llorar pueden incluir vergüenza, esmalte de uñas astillado después de una nueva manicura, confusión o experimentar una pérdida reciente. Dejar que un adolescente le cuente sobre sus problemas es una forma saludable de resolver sus frustraciones, tristeza, enfado, confusión u otras emociones negativas… Aunque en esto es primordial que no le juegues aunque sus motivos te parezcan nimios.

Como te acabamos de decir, si la razón de un adolescente para llorar parece tonta, no la minimice ni le des garantías falsas. Ten en cuenta que la razón por la que el adolescente está llorando es importante para él en este momento, y darle apoyo libre de juicio puede ayudarle a sentirse mejor.